Zero empezó a funcionar tímidamente en 2001 en un local de 40 m2 muy húmedo y tétrico del barrio del Raval de Barcelona, abarcando pequeños trabajos para cortometrajes y sesiones de fotos.
Pero no fué hasta 7 años después y varios locales más cuando Zero empezó a funcionar como taller-escuela de efectos especiales.
En septiembre de 2011 Zero se instaló definitivamente en un local muy céntrico en la ciudad de Badalona con más de 350m2 dedicados tanto al trabajo profesional en cine y publicidad cómo a la enseñanza de varias disciplinas del mismo campo.
El taller cuenta con una sala de moldes de yeso, sala de moldes de resina, sala de almacenaje de material, sala de almacenaje de moldes, una sala de trabajo de 200m2 donde modelar, pintar, etc, plató de fotografía, despachos, vestuarios, sala de maquillaje y cocina.